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martes, 8 de febrero de 2011

Mis consejos personales para elegir un perfume

Hola chic@s!!!

Qué tal todo!!! Parece que este frío se resiste a irse, al igual que mis virus, que no me dejan en paz… Aún queda algo de invierno, habrá que echarle kilos de paciencia y tendremos que contentarnos con probarnos en casa las cositas de “nueva temporada” mientras esperamos a que el sol se vuelva más cariñoso con su calidez, jejejeje.

Estoy muy contenta porque voy teniendo seguidores, qué bien!!! Muchísimas gracias por vuestro apoyo, vuestro cariño y vuestros comentarios, la verdad es que anima bastante. Lo "malo" de esto es que me estoy enganchando a leer blogs a diestro y siniestro, jejejeje, cuando me den el alta no sé cómo me las voy a apañar, pero lo haré, lo haré :)

Os traigo hoy una selección de consejos a la hora de elegir (y, por tanto, comprar) un perfume. He leído muchísimos  a lo largo de los años, aunque no por ello voy a decir que soy una experta en el tema, ojo. Sólo soy una aficionada, eso sí, apasionada por el tema de los perfumes, maquillaje y cosmética. Pero no me dedico a ello profesionalmente.

Muchos de ellos seguro que ya los habréis leído, pero bueno, os dejo todo lo que sé del tema más algunos añadidos de “cosecha propia”:

 
  • Elegir el tipo de fragancia. Esto puede parecer una tontería, pero es muy importante. Hay que tener en cuenta si queremos una agua de colonia, eau de toilette, eau de parfum o parfum Cada uno de ellos tiene una concentración de esencias diferente. Por ejemplo, el agua de colonia tiene muy poca concentración y es muy fresca, básicamente está compuesta de alcohol. El eau de toilette tiene una concentración mayor de sustancias y es la más común, su duración puede durar entre 3 y 5 horas. El eau de parfum son aún más duraderos e intensos, con una duración promedio de 6 horas, aunque algunos duran más. Y el parfum es muy concentrado, es la forma casi pura de la fragancia y puede llegar a contener hasta un 50 % de esencias.

  • Investigar un poco primero. Con esto me refiero a que explotemos esta maravillosa herramienta que hoy en día tenemos tan al alcance de la mano y que es Internet. Buscad, buscad, y buscad. Seguro que ciertas preferencias por algún aroma en concreto tendréis. A algun@s nos gustan más los perfumes avainillados, empolvados, florales… A otr@s les encantan frescos, con notas cítricas, afrutados, amanerados, con notas marinas… Seguro que investigando un poco por la red os hacéis una pequeña lista de perfumes que probar en cuanto piséis la perfumería.

  • La mejor hora para ir a probar perfumes es por la mañana. Si estás en busca y captura de tu perfume, no te lo pienses, pues ése es el momento perfecto, cuando nuestras facultades olfativas están a pleno rendimiento.

  • Nunca comprar el perfume habiéndolo testado únicamente en el secante. Siempre hay que probar el perfume en la propia piel, pues la fragancia no será nunca la misma en el cartón que en nuestro cuerpo. Esto es importante porque nos podemos llevar más de un chasco. A mí me ha pasado sólo una vez, pero la recordaré para toda mi vida. Fue con “Noa”, de Cacharel. Lo probé en la perfumería en un cartoncito y me gustó tanto, tanto, tanto el aroma, que me lo compré sin pensármelo. La primera vez que me lo puse, oh, Dios!!! El perfume no  me quedaba nada bien, además de que la nota de pachulí se me hacía demasiado fuerte. Resultado: cuarenta euros para nada y el perfume a la cómoda de mi madre. Menos mal que me compré el formato de 30 ml… Eso sí, mi madre se puso contentísima, y se lo acabó muy pronto.  

  • Siguiendo a colación con el anterior consejo: JAMÁS DE LOS JAMASES os debéis comprar un perfume porque se lo hayáis sentido a alguien más. Y aquí no tiene nada que ver el que yo sea una detractora acérrima en lo de copiar perfumes. No, lo que ocurre es que la piel de cada un@ es diferente, y el perfume variará según el pH, cantidad de grasa, temperatura corporal, etcétera. Por eso, el perfume que a lo mejor a nuestra compañera de trabajo le queda genial a nosotras nos queda como una patada. Puede que no, pero siempre primero lo mejor es ir a probarlo personalmente en la piel.

  • Probar el perfume varias veces en la piel. Yo personalmente no me contento con probarlo sólo una vez. Lo pruebo, lo repruebo y lo vuelvo a probar, y si me convence, me fascina, me chifla, entonces me lo compro. Las notas varían mucho en la piel con el transcurso de las horas, y puede que en diferentes días también apreciemos matices que la primera vez habíamos pasado por alto. Lo ideal es hacerse con una muestra del perfume, pero claro, siempre no están las chicas de las perfumerías con el “generoso” subido, así que si no queda más remedio habrá que hacer varias excursiones, ser pesadas y testar el perfume.

  • Otro consejo que tiene que ver con el secante, es que tampoco es nada recomendable comprar el perfume habiéndolo olido directamente de la botella y ya. No señor, hay que probarlo en la piel.

  • Lo ideal es no probar más de tres fragancias a la vez, pues el olfato se satura y ya no se perciben bien las notas. Yo misma he llegado a probar muchísimas fragancias en una sola mañana, pero siempre he vuelto a probar alguna si me ha llamado mucho la atención. Si son del mismo tipo sí que no importa probar alguna más, como cinco o seis, pero no nos pasemos.

  • Cuando encontráis ese perfume que hace que vuestro interior diga: “Éste aroma me pertenece, me define. Este perfume es para mí”, no hay duda, habéis tenido un flechazo perfu-místico y ya sabéis lo que toca, hay que comprarlo. Eso sí, yo recomiendo encarecidamente comprar siempre el formato pequeño, por lo que pueda pasar. Os podéis cansar, o enamorar de otro, y es una pena dejar un frasco de 100 ml prácticamente empezado.

Espero que os hayan resultado útiles mis consejos. ¿Qué hacéis vosotr@s a la hora de compraros un perfume? ¿Ponéis en práctica algún consejo? Contadme, contadme, jejejejeje.

Muchos besitos y hasta la próxima.