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domingo, 15 de mayo de 2011

'eauDeMoiSeLLe' De GiVeNCHy, uN PeRFuMe De CoRTe aRiSToCRáTiCo


Hola!!!!

Ya estoy de vuelta de tierras madrileñas y, aunque bastante cansada porque ha sido un no parar, vengo con las pilas dispuestas a ponerme al día con las entradas.

 Hoy os traigo un perfume que he probado en mi viaje a Madrid, aunque ya tenía un par de muestrecillas en mi cajón de muestras para probarla. Me fui una mañana que tenía libre al Sephora de Gran Vía a ponerme los dientes largos (y al final me traje una nueva adquisición, pero ya os la enseñaré, todo a su tiempo), y allí me pusieron otra muestra de esta fragancia. Las muestras cuando estamos de viaje la verdad es que vienen genial, aunque ahora que tengo el Trávalo (podéis ver qué es en la entrada que hice sobre Perfume’s Club aquí) puedo llevarme los perfumes sin problemas. No obstante, como me pusieron la muestra pues decidí usarla y ver qué tal era, porque ya en el secante la fragancia me atrajo muchísimo. Aunque, me repito como en otras entradas, hasta que no pruebo la fragancia en mi propia piel y no una, sino varias veces, no me atrevo a hacer un juicio de valor sobre la misma.

Os cuento un poco de este perfume de Givenchy lanzado en 2010, que no es eau de parfum sino eau de toilette. Su creador es François Demachy. Si nos fijamos en las últimas fragancias sacadas por la casa Givenchy, como “Play for her” o “Very irrésistible”, la verdad es que “Eaudemoiselle” se desmarca bastante de ellas. “Eaudemoiselle” viene a significar algo así como “la señorita Givenchy”, y es un aroma mucho más clásico y tradicional que los últimos lanzados por la firma. Evoca a los años 50 y es de un estilo aristocrático y profundamente vintage, tanto por su aroma como por la estética del frasco y el packaging.

Veamos las notas: 
  • notas de cabeza: limón, mandarina, shizu.
  • notas de corazón: esencia de rosa, absoluto de rosa turca, ylang-ylang, azahar.
  • notas de fondo: cedro, ambrete, haba tonka, notas amaderadas, almizcles.

La fragancia la he visto clasificada en varios sites como “Chipre-floral”, aunque a mí me resulta más floral que otra cosa. La salida es cítrica, tal y como indican las notas de cabeza, pero, por lo menos a mí me lo parece, la fragancia enseguida se transforma en una explosión de flores suaves y dulces, predominando sobre todo el aroma a rosas y a ylang-ylang pero sin perder el punto cítrico. Sólo es al cabo de las horas cuando percibo las notas amaderadas del fondo, pero de manera muy tenue, pues las de corazón persisten con el paso del tiempo.

Qué decir tiene que me ha fascinado este perfume. Es cierto que puede recordar a otras, pero a mi parecer tiene un punto “vintage” y retro que me encanta y que no se parece a ninguna de las que he testado en mi vida (y os aseguro que han sido muchas muchísimas). Aunque pueda parecer un perfume para mujeres maduras, yo creo que no lo es en absoluto, tiene un rango de edad bastante amplio. Lo mismo le puede quedar bien a una chica de 20 como a una señora de 50. Todo depende de la personalidad y la actitud de cada uno, porque en los perfumes se trata de eso, de acoplarlos y fundirlos con nuestra manera de ser.

La publicidad del perfume nos muestra a una bella joven ataviada de negro, sin duda símbolo de la aristocracia pero con un punto rebelde en su pose y una fuerte personalidad tal y como deja traslucir su mirada. A mí me choca profundamente su vestimenta con el fondo ajardinado lleno de verdor y luz, es un contraste que me fascina. Creo que la casa Givenchy ha dado en el clavo en cuanto a publicidad se refiere. La modelo se llama Magdalena Frackowiak, según he podido investigar, y las fotos de la publicidad han sido tomadas por Liz Collins.

En cuanto al frasco, pues me encanta. Tanto el frasco en sí como el packaging. El frasco es totalmente vintage, es sobrio, de curvas suaves, de relieve acanalado y con molduras verticales muy finas. El frasco es transparente, y deja entrever la fragancia, de color champán o mistela. Poco antes de la mitad del frasco tenemos una banda en tono marfil con el nombre del perfume escrito en negro. El tapón es suave, en tono dorado y forma de cilindro, y tiene grabado el logo de las cuatro G.  Y la caja es una maravilla. Es como una galería de retratos de chicas jóvenes en blanco y negro, con estilo totalmente “vintage”.


Lo podemos encontrar en formatos de 50 ml y de 100 ml, y creo que los precios rondan los 60 € y los 84 € respectivamente.

En mi opinión es una fragancia para no pasar por alto. Al tenerla en mi piel me ha evocado, no sé por qué, a mi infancia, porque el aroma me recordaba a las muñecas que tenía cuando era niña, y eso es algo que me ha encantado porque me ha relajado muchísimo. Misterios de la vida. También he de decir que me ha recordado totalmente a Audrey Hepburn por su estilo y su clase, y como me encanta Audrey, la fragancia también me fascina.

¿Lo compraría? Sí, sin dudarlo, con lo “friki" que soy para los perfumes mentiría si dijera lo contrario. Lo apunto en la “wish-list” porque en un futuro caerá, aunque ahora mismo estoy bastante servidita de perfumes que tengo que ir usando, jejejejeje.

¿Habéis probado esta fragancia? ¿Qué os ha parecido?

Muchas gracias y besos :)