Mostrando entradas con la etiqueta Pro Longwear Concealer. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Pro Longwear Concealer. Mostrar todas las entradas

miércoles, 27 de julio de 2011

PRo LoNGWeaR CoNCeaLeR CaCHe-CeRNeS De M·A·C

Buenas chic@s!!!

Vengo hoy a hablaros de este corrector de ojeras de M·A·C, el famoso Pro Longwear Concealer. Es el que estoy usando en estos momentos, hará como dos meses o así que me lo compré, y de entrada os digo que es el mejor que he probado en mi vida.

Sin embargo, tengo una relación de amor-odio con él. Ahora os explico el por qué.

El producto en cuestión viene en un tarrito alargado y cilíndrico, con un dispensador por el cual sacamos el producto. Al principio no le tenía pillado el truco y desperdiciaba muchísimo, pero ahora con algo de “pulso”, me echo la cantidad justa y no tengo problemas ni me sobra. Es que tirar producto (de éste o de cualquiera), puffff, me da una rabia que ni os imagináis. Así que lo del dispensador es muy higiénico, sí, pero de práctico no tiene nada. Además, cuando se me termine a ver cómo “rebaño” el frasco (jajajajajaja).


A ver, características:

  • Contiene siliconas en la composición (se lo perdono porque me va muy bien).
  • Dura 6 meses una vez abierto (esto no me gusta nada de nada).
  • Contenido: 9 ml.
  • Precio: 17 € (si no me equivoco, ya os digo que lo tengo desde hace dos meses).

Creo que ya he comentado por aquí que mis ojeras son apoteósicas, oscuras y muy marcadas. A lo mejor pensáis que soy una exagerada, pero es que verdaderamente yo me miro en el espejo y digo: “Si no fuera por las ojeras, hasta me vería mona”. Pero es que las veo y me pongo enferma, de verdad. Y lo peor es que mis párpados también los tengo algo más oscuros que la piel del rostro, lo que me fuerza a usar sombras en crema claritas para igualar el tono antes de maquillar el ojo.

He probado muchísimos productos antiojeras. Hubo una vez que tuve el famoso “Touch Éclat” de YSL, y sí, me iba bien, pero me daba demasiada luminosidad a esa zona y no ocultaba lo oscuras que son. Así que por mis ojos han pasado muchísimos productos, de algunos de ellos ya os escribiré.

Como había leído tan buenas críticas del Pro Longwear Concealer, me lancé sin pensármelo, y la verdad es que “casi” no me arrepiento de la compra.

El único inconveniente que tiene es que reseca bastante la zona de la ojera. Si no tenéis problemas de deshidratación en esta zona, no hay inconveniente. Pero yo, por ejemplo, sí que la tengo bastante deshidratada, así que estoy siempre poniéndome contorno (puede parecer exagerado, pero hay días que me pongo por la mañana, al mediodía, a media tarde y por la noche).

Así que, en conjunto, puedo decir que me encanta este corrector.

Pero ahora viene el por qué “lo odio”. No es culpa suya, el pobre, me corrige las ojeras, peeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeero… la petarda de M·A·C que me lo vendió (lo siento, no pretendo ofender a nadie, pero esa tía en concreto es una petarda y no me acercaré más a ella cuando vaya de nuevo a comprar al stand de M·A·C) me dio un tono muy oscuro para mi tono de piel: el NC30. A ver, señora mía, yo soy blanquita, bastante pálida. No soy “blanca leche” (bueno, algunas partes de mi cuerpo sí que lo son), digamos que soy pálida con un ligero tono beige. De hecho, en visitas posteriores me han dado muestras de base y me han sacado la NC25 ó NW25, que aún tengo por probar. Y yo creo que a lo mejor incluso soy NC20 ó NW 20, todavía ando experimentando. Y hasta que no dé con la tecla (y me acabe la base que tengo ahora) no voy a comprarme una base de M·A·C, eso seguro.

Yo toda contenta con mi Pro Longwear y cuando llego a casa y me lo pongo me doy cuenta luego de que se me ve una especie de “parche”. Diosssssss, la mataba!!! Porque gastarse 16 ó 17 € para que te quite las ojeras y parezca que te has puesto una tirita redonda… no sé, pero, como mínimo, manda eggs.

Pero una, que es una chica de recursos, se ha negado a tirar semejante dinero a la basura (bueno, en este caso a guardarlo en un cajón para el “Back to M·A·C), así que he aplicado un truco que voy a compartir con vosotras.

Seguramente muchas sabréis que cuando tenemos una base, o una muestra de base, demasiado oscura para nuestro tono de piel, una manera de aclararlas es mezclarlas con un poco de hidratante facial.

Pues eso hago yo todos los días con mi Pro Longwear, lo mezclo con un poquito de contorno de ojos. Y el resultado mejora muchísimo. Os pongo una foto de mis ojeras con el Pro Longwear NC30 tal cual:

 No se aprecia muy bien, pero os prometo que da el cante de manera increíble.

Y ahora con el Pro Longwear mezclado con el contorno:


No sé si se aprecia bien, pero mi chico (que es el que me tomó las fotos) dice que sí se nota que en la mezcla no se ve tan descarado el “corte” entre el corrector y la piel.

Como ventaja adicional os diré que el producto me reseca menos la zona. No hay mal que por bien no venga.

Y como inconvenientes bueno, es un poco “lata” mezclar eso todas las mañanas, aunque con la brochita para corrector lo hago rápido. Y, además, la ojera no queda tan disimulada como con el Pro Longwear sólo. Pero mira, lo prefiero a parecer una “parcheada”.

Está claro que en el siguiente tarrito, no me va a pasar eso.
Por cierto, las venitas  rojas que tengo en los ojos y que se ven muchísimo son porque la noche anterior me tocó el último turno y salí a las 02.15 de la madrugada, jajajajaja.

¿Conocíais este producto? ¿Lo habéis probado? ¿Utilizáis el truquito de mezclar con el contorno de ojos para aclararlo?

Un beso y gracias por comentar :)