jueves, 23 de enero de 2020

C'est fini XLI


Puede, sólo puede, que ésta sea la última entrada de productos terminados del año, o quizás la primera del 2020. Digo puede porque yo escribo con mucho, muchísimo tiempo de antelación (soy muy “agonías” con el blog y me gusta tener material preparado para bastantes semanas por lo que pudiera pasar).




Sea como fuere, espero que os entretenga, siempre digo que hay que ver lo que os gustan las entradas de terminados junto con las de favoritos y de destripe, digo, de productos que mando Al País de Nunca Jamás.

Que me enrollo. Comencemos.




El primer producto en subir al estrado es una mascarilla de Lush: Mask of Magnaminty, una de las pocas que tiene la marca que no necesitan frío para su conservación.




Mask of Magnaminty es una mascarilla autoconservante, es decir, no es como las típicas mascarillas frescas de Lush que te duran tan sólo tres semanas y además las tienes que conservar en la nevera. La fórmula de Mask of Magnaminty permite que se conserve hasta cuatro meses y sin necesidad de frío.

Es una mascarilla, multiusos, ya que limpia, refresca, descongestiona, exfolia suavemente e ilumina la piel, además de limpiar suavemente los poros.

Una característica importante es que puede utilizarse en el rostro y en el cuerpo, en aquellas zonas donde acuséis acné corporal.

En sí no puedo decir que me disgustara pero tampoco me llegó al corazón de forma fulminante. Noté más suavidad y luminosidad en la piel cuando la utilizaba, fundamentalmente debido a la suave exfoliación que ejerce. Pero para el propósito inicial por el que la compré, que era el de ayudarme a reducir los granacos que me estaban amargando la existencia, hasta que no me dio por mezclarla con aceite de árbol de té, no conseguí nada.

¿Repetiría? No, prefiero otras opciones.



Del Bálsamo Lavante Vitamin Recharge clásico de Eva Profesional creo que ya os he hablado hasta la saciedad. Es un producto básico para mí en lo que a cuidados del cabello se refiere y repito y repito sin parar:




Realmente es un producto indicado para tratar el cuero cabelludo sensible, seco y/o irritado, pero pienso que pueden utilizarlo todos los tipos de cabello.

Una característica que me enamora de él, aparte de la suavidad que me aporta al pelo es que me controla muchísimo el encrespamiento. De su composición destaco que, además de no contener siliconas, parabenos, sulfatos ni otras sustancias no deseables, sí incluye varias vitaminas, pantenol, biotina y aceite de oliva.

Como os digo, un must en mi cuarto de baño.

¿Repetiría? Constantemente.



A continuación la máscara de pestañas LashBlast Volume de Covergirl que tan famosa se hizo hace unos años y que yo usé justo hace años y, no sé por qué, en lugar de estar en la bolsa de productos acabados la tenía metida, ya gastada, en el fondo de un cajón:




Está considerada una de las diez mejores máscaras de pestañas low – cost del mercado y, aunque no recuerdo nada espectacular de ella, tampoco soy capaz de acordarme de algo negativo; como os digo, hace años que la utilicé (puede que allá por el 2014 – 2015).

Es una máscara de pestañas diseñada para aportar volumen, densidad y largura a las pestañas. Tenemos tanto la versión waterproof como la normal, yo he utilizado ambas. Creo que ahora Amazon es uno de los pocos sitios en los que puede comprarse.

Me parece buena máscara, sin más, pese a que su cepillo de silicona no es de mis favoritos, ya sabéis que prefiero los de cerdas.

¿Repetiría? Puede que sí. Tiene una relación calidad/precio bastante buena.



Del siguiente producto he dado bastante la brasa por Instagram porque literalmente me pirra como hidratante para los meses más calurosos del año: Moisture Surge Hydrating Supercharged Concentrate de Clinique:




Se trata de un gel acuoso hidratante pensado para nutrir al instante la piel deshidratada. Es tan hidratante que Clinique nos dice que potencia las reservas de hidratación hasta 24 horas completas, es decir, que protege a la piel de la pérdida de hidratación que la piel va sufriendo a lo largo del día por el trabajo, el estrés, el aire acondicionado o la calefacción, el deporte, etc…

Posee una tecnología Liquid- Sphere™ que combina ingredientes capaces de retener la hidratación natural con antioxidantes encapsulados para combatir activamente el ciclo de sequedad y estrés medioambiental, el cual puede provocar un envejecimiento prematuro de nuestra piel.

La marca promete absorción inmediata, efecto mate y tacto seco, y lo cumple. Se absorbe de inmediato, deja la piel suave y lisa y efectivamente no saca brillos indeseados con el paso de las horas. Pero la sensación de hidratación perdura todo el día, incluso después de jornadas de playa o de piscina, de ahí que me pirre de cara al buen tiempo.

¿Repetiría? Es mi hidratante de cabecera en los meses calurosos, así que sí, por supuesto.



El Long – Wear Gel Eyeliner de Bobbi Brown es todo un icono de la marca y puedo presumir de haber gastado en mi vida un bote entero, que se me haya secado uno a mitad (con todo el dolor de mi alma) y tener otro a punto de finiquitar:




En su momento y hasta no hace mucho, era mi delineador en gel favorito: duradero, no cuartea, seca mate, se desliza con una facilidad pasmosa y además cunde la vida. Hasta que probé el AMC Gel Eyeliner de INGLOT y ya no quiero otro, porque aparte de darme todo lo que da el de Bobbi, además aguanta lo que le echen en la línea de agua. No hay color.

¿Repetiría? No, una vez lo termine repetiré con el de INGLOT sin dudarlo.



El siguiente producto es el Gel de Limpieza Facial con Aloe Vera de Green Pharmacy.

Esta limpiadora facial promete limpiar suavemente y eliminar impurezas sin afectar a la barrera de protección natural de nuestra piel. La marca nos dice que no tiene jabón aunque sí que lleva sulfatos.

Lo terminé gastando como limpiador de manos, ya que me salieron granitos cuando lo utilicé para el rostro. No sé si fue porque era demasiado suave con mi piel y no me limpiaba lo suficiente o por intolerancia a algún ingrediente.

¿Repetiría? Para nada.



El sérum para el contorno de ojos Sub – Q Eyes de Hylamide fue otro de esos productos en los que ponemos las expectativas altísimas y luego… como que no era para tanto:




Se trata de un sérum altamente concentrado que utiliza en su tecnología péptidos, sacáridos y otros activos que rehidratan la frágil zona del contorno de ojos, mientras que otros ingredientes están enfocados a mejorar la apariencia de las líneas finas, patas de gallo, bolsas y ojeras.

A mí como contorno único se me quedaba corto, así que lo gasté como un sérum, que es realmente para lo que está pensado. Pero si no tenéis unas exigencias muy elevadas en cuanto a hidratación en la zona, por sí sólo os valdría ya que sí que hidrata. Es sólo que mi contorno es seco cual mojama y necesita mucha, pero que mucha hidratación.

Me gustó en sí, pero si tengo que elegir prefiero el de Freshly Cosmetics porque además de hidratar hace un ligero efecto tensor en la zona y noto mayor luminosidad que con el de Hylamide.

¿Repetiría? Aunque es buen producto, no.



La bruma facial Superoxide Dismutase Face Mist de Freshly se ha ganado poco a poco un puesto prácticamente fijo dentro de mi rutina de belleza:




Se trata de un producto en cuya fórmula tenemos concentradas cinco tecnologías naturales innovadoras para unificar el tono, tratar líneas de expresión, reducir la secreción sebácea y reducir las imperfecciones. En su fórmula encontramos la forma más estable de Superóxido Dismutasa (un potente antioxidante), el mineral malaquita con una excepcional concentración de cobre natural y un complejo de factores de hidratación natural procedentes del liquen y el musgo de Islandia.

Algo que destaco de esta bruma es que regula muy bien la producción de grasa de la piel pero, a la vez, no reseca en absoluto, al contrario, aporta un chute de hidratación instantáneo. Por otro lado, refresca muchísimo y además calma, por lo que es ideal en los meses de calor no sólo como tratamiento, sino también para pulverizar en el rostro entre horas.

¿Repetiría? Una y otra vez.



Vamos con uno de mis correctores low – cost favoritos: Radiance Reveal de Bourjois:




Radiance Reveal es un corrector cremoso pero fluido. Promete corrección y luz a las zonas donde lo apliquemos así como camuflar manchas, bolsas y ojeras. Además está enriquecido con ácido hialurónico, por eso ayuda tantísimo a que la zona del contorno no se reseque ni se resienta con el paso de las horas.

Su cobertura es más bien media tirando a baja, por lo que no es un corrector que yo pueda utilizar “sólo” sin más, necesito previamente un pre – corrector color salmón para neutralizar el color oscuro de mi ojera. A veces, con este corrector y el precorrector tampoco es suficiente, en días difíciles. Pero me encanta por su textura tan fluida e hidratante, porque no me reseca la ojera con el paso de las horas y porque además ilumina sin excederse.

¿Repetiría? Sin duda.



El desmaquillante bifásico de The Face Shop fue un descubrimiento de cosmética coreana:




Se trata de un desmaquillante bifásico formulado con extracto de arroz. Promete desmaquillar con suavidad ojos y labios llevándose todo rastro de maquillaje sin agredir la piel.

En cuanto a su eficacia casi todo lo que os puedo contar es positivo. Digo casi porque no todo lo arrastra con la misma facilidad. Elimina estupendamente todo tipo de maquillaje (máscaras, sombras, eyeliners y labiales) siempre y cuando no sea waterproof. Basta con dejar unos segundos el disco empapado de producto y luego arrastrar con suavidad y sale todo en dos pasadas. Pero en el caso de maquillaje resistente al agua hay que insistir mucho más, por lo que es mejor tirar de otro producto algo más potente que se lleve todo en una o dos pasadas, pues también de estar frotando estas delicadas zonas (especialmente los ojos) podemos ocasionarnos algún tipo de irritación.

Me gustó, sí, pero el hecho de que no se lleve el maquillaje waterproof unido a que bueno, no es tan económico como por ejemplo el de Garnier hacen que no me plantee repetir.

¿Repetiría? No.



La mascarilla Careplex de Periche me vino en una Bodybox y se convirtió en un favoritísimo de esos meses en los que la utilicé:




Se trata de una mascarilla intensiva indicada especialmente para el cabello castigado. Sobre todo si lo sometemos a decoloraciones, tintes, permanentes, alisados, etc…

Actúa sellando la cutícula capilar preservando y fortaleciendo el cabello, nutriendo, reparando, revitalizando y protegiendo las fibras y mejorando la resistencia y elasticidad del pelo.

En cuanto a fortalecimiento y nutrición no la probé lo suficiente como para comprobarlo (tengo pendiente comprarla y estudiarlo), pero sí que dejaba el pelo suave, muy hidratado, con el encrespamiento bajo control y con brillo.

¿Repetiría? Sí.



Por último vamos a hablar de la prebase de sombras de Too Faced en su variedad Candlelight:




La prebase clásica de Too Faced es mi favoritísima de todos los tiempos junto con la de NARS (de la cual sólo odio el envase). Creo que no tiene mucho sentido que os hable de ésta ya que actualmente ya no se puede comprar, pero sí deciros que no me entusiasmó demasiado.

Cierto es que dejaba un halo luminoso en el párpado perfecto para intensificar las sombras satinadas o con brillo. Pero la verdad es que la duración no era tan buena como la de la prebase clásica, así que tampoco repetiría aunque pudiera comprarse.



Y, como diría cierto conejo, esto es todo, amig@s. ¿Coincidimos en algún producto? (medalla de oro si habéis leído la entrada entera…).



Besos miles y gracias por estar siempre ahí,



Auxi

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