jueves, 26 de diciembre de 2019

Al País de Nunca Jamás: Salmon Dark Circle Concealer de Skinfood


Hoy toca una no – recomendación de las grandes y una decepción todavía más grande, aunque ya me estoy habituando a eso de llevarme un chascazo bestial cuando compro algo sobre lo que tengo muchísimas expectativas y he leído muchísimas opiniones positivas.


Se trata en esta ocasión del corrector Salmon Dark Circle Concealer de Skinfood y ojo, que no digo que sea un mal producto. A muchas compañeras, de las cuales me fío totalmente, he leído que les funciona estupendamente. Simplemente es un claro caso de “no es para mí”.




Descripción

Salmon Dark Circle Concealer es un corrector en formato crema (paréntesis para decir que aquí debí huir cual prófugo, pero no, a mí lo de meter la pata en cosmética por pasar las cosas por alto se me da fenomenal). Hay en concreto dos tonos 01 y 02. El que yo tengo es el 01 que es el pensado para pieles más claras.

La marca promete que va a neutralizar la tonalidad oscura de la ojera, gracias a su subtono anaranjado (salmón, vaya). Además promete unificar e iluminar la piel, siendo ligero y cómodo tanto para aplicar como para llevar.

Está indicado, obviamente, para personas con las ojeras muy marcadas, violáceas o azuladas. Si no tenéis este problema, no es necesario que utilicéis un corrector de estas características.



Packaging

No me voy a esperar a mis conclusiones finales para decíroslo porque no me aguanto: me parece un frasco monísimo, hasta decorativo, con su toque vintage, pero no me gusta porque lo veo muy antihigiénico. Cierto es que se lo perdonaría si el producto me funcionase, todo hay que reconocerlo.


Cierra a rosca y la verdad es que es bonito, sin duda, además al ser de plástico no corremos riesgos de rotura ante caídas accidentales. Tal cual está expuesto el corrector nos obliga a cogerlo con los dedos o a tomar una pequeña cantidad con una espátula (que es lo que hago yo).


Contiene 10 gramos de producto.

Ingredientes

En tema maquillaje no soy tan exquisita ni selecta con el tema de los ingredientes, pero hasta cierto punto. Aquí os dejo su INCI:


Y sí, me cabrea bastante que su primer ingrediente sea el Petrolatum y luego también aparezca, en quinta posición, la parafina, en una marca que dice fabricar productos que son “alimento para la piel”. Oye, pues no me parece bien que le metas petrolatum como ingrediente principal. De acuerdo que sí, lleva aceite de salmón a mitad de lista, un ingrediente que nutre, suaviza e hidrata muchísimo la piel, pero… ¿en serio no hay otra cosa que haga de ingrediente número uno que no sea el petrolatum? En resumidas cuentas: chascazo.




Textura y aroma

Empezamos con los detalles que no me gustan y de verdad importan: tiene una textura densa y untuosa que hace que el producto necesite su tiempo para trabajarlo. No es de estos correctores que te aplicas directamente, lo trabajas un poco con la esponja o la brocha y adiós muy buenas. Nada de eso. Es decir: no es un corrector ideal si tenemos que salir pitando por las mañanas.


Aroma, eso sí, no tiene, punto a favor, porque un producto que voy a aplicar en una zona tan delicada como el contorno de ojos pues oigan, no me gusta mucho que huela demasiado.



Precio y dónde comprar

Cuesta alrededor de los 8 euros (es muy económico teniendo en cuenta que la cantidad que trae da para muchos, muchísimos usos) y yo lo compré en su día en iherb cuando aún enviaba a España. Pero creo que por ebay o por amazon lo podéis encontrar sin problema.

Modo de empleo

Como os decía en el apartado de la textura, tiene su aquél para aplicarlo. Me recuerda al corrector de Kryolan y al precorrector de Bobbi Brown, que tienen su puntillo especial también para trabajarlos. Y es que, mejor sin prisas.

Hay que coger poca cantidad de producto (como media lenteja o menos para ambos ojos) y calentarlo entre las yemas de los dedos durante varios segundos para que la textura se torne más fluida y, por tanto, más fácil de extender y trabajar. Que esto en verano pues oigan, fenomenal, pero en invierno con las manos heladas nos podemos tirar ahí un buen rato a ver si eso se calienta o se congela.


Luego hay que trabajarlo a toques, sin arrastrar producto en la zona. Una y otra vez hasta que se integra bien en la ojera. A mí personalmente me funciona mejor, una vez lo he trabajado adecuadamente con los dedos, dar pequeños golpecitos con una esponja húmeda para terminar de asentarlo.

Luego no hay quien me quite utilizar un corrector neutro (es decir, un corrector normal y corriente que vaya con mi tono de piel) encima, ya que eso de ir con las ojeras de color salmón por la vida como que no.

Por otro lado, por su textura y acabado, mejor, mucho mejor, sellar con una finísima capa de polvos sueltos toda la zona.



Resultados

Llegamos al punto clave de la entrada: ¿por qué mandas este corrector al País de Nunca Jamás?

¿Cubre? Pues sí, cubre, no tanto como para utilizarlo sólo (además de que deja un ligero tono salmón que no es nada estético) pero sí que neutraliza muy bien la tonalidad oscura de las ojeras. En ese sentido no puedo ponerle pegas.

La textura y la forma de trabajarlo, para mí, es un punto en contra totalmente (además del enfado que tengo con su INCI sabiendo la marca cómo dice ser, pero bueno, también sería más o menos perdonable). Si tengo prisa, no es mi mejor opción, y yo no sé vosotros, pero yo en invierno raro es el momento en el que tengo las manos calientes, me cuesta muchísimo fundir bien el producto para trabajarlo en la piel.


Un punto que para algunas podría ser algo negativo es que no deja un acabado mate, sino satinado ligeramente brillante, como de ojera hidratada y jugosa. A mí es una sensación que no me importa y que fácilmente se soluciona sellando con una fina capa de polvos sueltos (siempre lo hago).

Ahora bien, aquí la puntilla que hace que lo destierre de mi vida: me hace pliegues y se me cuartea. He leído muchas opiniones de chicas a las que esto no les pasa, por lo que no sé si se trata de mi ojera o de que no he sabido dar con los polvos adecuados para sellarlo (he probado los de MUFE, COSRX, los Born This Way de Too Faced y los Hydra Mist de Becca y con ninguno he evitado estos problemas). Mira que espero a que haga los pliegues que tenga que hacer antes de aplicar el otro corrector encima y de sellarlo, pero no hay manera. Y, qué queréis que os diga, no me gusta utilizar un precorrector que hace que al cabo de las 3 – 4 horas mi ojera tenga un aspecto desastroso: cuarteado y con las líneas marcadas. Terrible.

Así que nada, aunque estoy deseando encontrar un sustituto a Peach de Urban Decay, por ahora es el que mejor me ha funcionado de todos los que probado en mi vida.

¿Lo conocéis? ¿Lo habéis probado? ¿Utilizáis precorrector?



Besos miles y hasta la próxima entrada,



Auxi

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Tu comentario es único e irrepetible. ¡Muchas gracias!

Te recuerdo que me reservaré el derecho a eliminar cualquier comentario que incumpla lo indicado en el Aviso Legal y la Política de Privacidad, puedes leer ambos pinchando arriba a la derecha en la columna