lunes, 12 de agosto de 2019

Aquaphor de Eucerin, ¿funciona?


El producto del que os voy a hablar hoy se ha convertido, contra todo pronóstico inicial cuando lo compré, en un básico de tocador y de mi casa en general.




Lo adquirí en un momento de desesperación en mi último embarazo, en una racha en la que ya no sabía qué hacer para que la piel de mis labios dejase de abrirse y despellejarse por todos lados. La sabiduría tuitera me recomendó este producto y desesperada, como os decía, lo compré. Es Aquaphor de Eucerin.




Primero os voy a confesar por qué pensaba que iba a odiarlo contra todo pronóstico inicial. Simplemente por sus ingredientes. Que me pasa lo mismo que con Bio – Oil. Parafina líquida. Ahí lo llevas. No, si tanto echar pestes de la parafina y al final va a resultar que algo bueno tendrá cuando en general todo lo que la lleva a mí me funciona. Si es que no se puede escupir para arriba, no señoras.




Así que sin mucha fe empecé a utilizarlo. Y no sólo para los labios. Aquaphor es un producto multiusos, de esos que hay que tener en el botiquín de casa para echar mano cuando lo necesites. Tipo la 8 horas de Elizabeth Arden pero más barato y sin su pestazo, que oigan, yo adoro la crema de doña Arden, pero el olor, aunque me acostumbré a él, tira para atrás que da gusto. ¿No os pasa? En fin, que me disperso.



¿Para qué puede utilizarse Aquaphor?

-      Para las irritaciones de la piel en general, ya sea por frío (que era mi caso en los labios ya que me pasó durante los meses de invierno pero a lo bestia), por calor extremo, por agresiones externas…

-      Para pequeñas heridas (ojo, no sangrantes), rozaduras (para las que se nos hacen con las sandalias, por ejemplo), grietas, arañazos

-      Para quemaduras, siempre y cuando no sean graves, es decir, las de primer y segundo grado.

-      Es ideal para las temidas grietas que se forman a veces en el pezón a consecuencia de la lactancia materna.

-      Para la dermatitis del pañal, probada en mis dos hijos. Fantástica para esto.

Su textura es espesa y untuosa, tiene un color blanquecino sin llegar a ser opaco del todo:




El envase no es lo más práctico del mundo para sacar pequeñas cantidades, que es para lo que más lo he utilizado yo, porciones minúsculas para aplicar en los labios. Aun así es bastante higiénico:





Trae una cantidad de 40 gramos y lo podemos encontrar en farmacias y parafarmacias. A mí me cuesta 8 € en mi farmacia habitual, pero sé de sitios en los que lo venden a 10 y hasta 12 €, así que si os animáis a buscarlo os animo a que investiguéis primero porque en algunas farmacias abusan bastante un poco.






Mi opinión de este producto es totalmente positiva. Pese a que no me gustan absolutamente nada los cosméticos que llevan parafina en su top 5 de ingredientes principales, más aún si encima es el number one. Pero qué le vamos a hacer: funciona. Y además, muy bien.

De hecho es mi pomada reparadora de labios cuando pasan por una mala época de pielecitas infames y demás historias para no dormir. Recuerdo que cuando empecé a utilizarlo en menos de una semana de uso continuo y aplicando además una capa espesa antes de dormir, tenía los labios nuevos, suaves e hidratados. Como mis labios son muy señorones y enseguida se acostumbran a los bálsamos, lo voy alternando con otros para que no me deje de funcionar.

No lo llegué a probar para las grietas del pezón porque es un engorro para lavarlo y me negaba a que mi bebé se tragase parafina. Que vale que funciona, pero no me entusiasmaba la idea de que el niño la consumiera.

También la he aplicado en quemaduras con excelentes resultados también. Con lo mal vista que tengo a la parafina.

A mi marido le encanta para los labios y para la nariz, que este invierno hemos pasado por muchos resfriados y a él se le descama especialmente.

Y, por último, para la dermatitis del pañal también es muy efectiva. Mi hijo mayor sufre de dermatitis atópica, creo que os lo he comentado en alguna ocasión. Y sobre todo cuando hace calor se le ponía el culete muy irritado del pañal. Esta pomada hace una barrera protectora y le aliviaba muchísimo las molestias, además de acelerar el proceso de desaparición del brote.

En fin, que yo os lo recomiendo (me repito más que el ajo) pese a que no me guste la parafina.

¿Lo habéis probado? ¿También sois anti – parafina como yo?



Muchas gracias, como siempre, por seguir al otro lado.



Auxi

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