jueves, 23 de mayo de 2019

C'est fini XXXVIII


¿Vamos con una nueva ronda de productos terminados? Desde luego si este año no consigo llevar al día este tipo de entradas… es que no voy a conseguirlo nunca. Siempre es un propósito y nunca lo cumplo, ya es cuestión de amor propio.


En total hoy os traigo 12 productos, tanto de maquillaje como de cosmética y tratamiento. En fin, allá vamos (;



En primer lugar he terminado (redoble de tambores, que esto es histórico) un colorete en crema de Bourjois. Es el Blush Exclúsif, un colorete que lanzó la marca con motivo de su 150 aniversario y que tiene la particularidad de que su coloración va a depender del pH de nuestra piel, de tal forma que a ninguna persona le queda igual que a otra.


En el pan se ve como rosa chicle, pero en mi piel quedaba un rosa muy natural, nada subido, sino más bien un rosa maquillaje. Veréis restos porque ya en sus últimos días de agonía estaba bastante seco y decidí que ya no podía rescatarlo más. Desde que lo compré no salió de mi bolso, y es el que me llevaba esos días en los que apenas me doy un toque de BB Cream o CC Cream, corrector en las ojeras, máscara de pestañas, colorete en crema y bálsamo labial. Ya tengo a su sustituto (uno precioso de Chanel), pero me gustó porque daba una tonalidad muy saludable, era sencillo de aplicar y retocar (con un toque con los dedos y extendiendo bien era más que suficiente). Me duraba más sellándolo con polvos, pero la verdad es que prefería reaplicarlo porque al sellarlo perdía frescura.


¿Repetiría? No, pero por probar cosas nuevas.



A continuación, mi primer bote del precorrector Peach de Urban Decay:


Desde que lo probé no he desistido en mi intento de encontrarle sustituto como una loca, pero debo admitir que aún no lo he conseguido. Tiene fama de resecar, pero la verdad es que no he notado ese problema, si bien yo preparo la zona de forma excelente antes de maquillar para que esto no ocurra, ya que la tengo muy deshidratada. Se trata de un tono melocotón medio perfecto para neutralizar las zonas oscuras de nuestro rostro, es decir, lo que en mi caso vienen siendo las ojerazas de oso panda.

Tiene una textura  y es muy pigmentado. Cubre perfectamente la oscuridad de la ojera y no hay que esperar siglos a que se asiente. Al principio lo aplicaba y difuminaba con la Setting Brush de Real Techniques, ahora como más me gusta como queda es con las pequeñas Mini Miracle Sponge de la misma marca.

¿Repetiría? Dejaré de hacerlo en cuanto le encuentre un sustituto digno, pero hasta que lo haga… repetiré.



Cuántos botes habré gastado de mi amado Fusion Water de ISDIN… no tengo ni idea ya, llevo la cuenta perdida por completo.

Fusion Water de ISDIN es un fotoprotector recomendado para todo tipo de pieles que promete un acabado sedoso y una sensación de frescor inmediato.




Lo que más me enamora de él es que se absorbe enseguida, dejando la piel como si no llevásemos absolutamente nada puesto, suave y sedosa. Es mi fotoprotector urbano por excelencia, lo utilizo todo el año, si bien para la playa y la piscina me gusta utilizar otro un poco más denso, pero éste va de fábula. Algo que me hace adorarlo, además, es que nos podemos maquillar perfectamente después que no interfiere con el maquillaje.

¿Repetiría? Una y otra vez, sin dudarlo.



Del siguiente producto que os traigo hoy no he hecho review en el blog porque no he tenido, en base a mi experiencia, nada que destacar de él. Se trata de la crema hidratante Super Multi – Corrective Cream de Kiehl’s:


La marca la define como una crema antiarrugas que ayuda a corregir las arrugas y las líneas de expresión, luchando contra los signos más visibles del envejecimiento. Además promete alisar, retexturizar, reafirmar e hidratar la piel para que luzca más joven.

Pues bien, yo con ella no noté nada de nada. Ni las arrugas más difuminadas, ni piel más suave, ni más firme ni nada. Bien es cierto que no tengo una barbaridad de arrugas, pero no noté ningún efecto en las que ya están. Tampoco noté una hidratación espectacular, la utilizaba como crema de noche y por la mañana la piel me pedía a gritos el tratamiento, así que fue bastante decepcionante. Para el precio que tiene, más aún.

¿Repetiría? Ni regalada.



La mascarilla de L’Oréal Dream Long me dejó bastante fría, para qué vamos a mentirnos:


Promete una reparación y protección inmediata del pelo dañado, pero sin duda fue la decepción de la gama, porque sí que esperaba más de ella, como más nutrición y suavidad, y no, no es ese su fin. Su fin es proteger el pelo, especialmente las puntas, de la rotura y en ese sentido sí que puedo decir que algo ayuda, pero no lo noto nutrido ni aporta la suavidad que a mí me gusta para controlar el encrespamiento.

¿Repetiría? No.



La Rotating Volume Mascara de Flormar fue otro chasco como la copa de un pino:


Me tocó en un sorteo que hicieron en un evento al que asistí hace ya un par de años. La tenía en recámara y a principios del año pasado la saqué del cajón y pasó por el tocador con más pena que gloria, pero sin ganas de mencionarla por aquí.

Se trata de una máscara de pestañas con la particularidad de que el cepillo gira él solito, de tal manera que hace ella sola el trabajo de maquillar nuestras pestañas.

Todo sería genial si no fuera porque el cepillo es demasiado delgado para mi gusto y que yo… no noto nada. Ni más volumen, ni más longitud… nada. Para mi gusto, sólo me las manchaba de negro y les daba un ligero toque de “me han maquillado”, pero nada más. No la compraría, sinceramente, me costó lo mío terminarla.

¿Repetiría? No


Un viejo archiconocido por estos lares es el tónico de rosas de Thayers que compraba en iherb hasta que dejaron de enviar a España y me rompieron el corazón:


Se trata de un tónico sin alcohol con un agradable perfume a rosas (a mí me encanta, pero si no sois muy fan del olor a rosas no creo que os guste). Contiene Aloe Vera y Hammamelis, por lo que hidrata la piel, la deja cómoda y calmada y lista para recibir los tratamientos posteriores.

¿Qué más deciros de él que no os haya dicho ya? Es un eterno favorito y lo echo de menos.

¿Repetiría? Sin duda.



Otro producto que me dejó bastante fría fue el desmaquillante bifásico para ojos y labios de Uriage que venía en una Bodybox:


La marca nos asegura que elimina muy rápidamente el maquillaje de ojos más resistente y que a la vez tiene acción calmante para pieles y ojos sensibles.

Y bueno, ya os digo yo que no. Que yo para quitarlo todo tengo que frotar y luego ayudarme de agua micelar y aún así quedan algunos restos. Para maquillajes muy, muy sencillos, sin delineado, ni línea de agua maquillada y con una máscara de pestañas que no sea waterproof ni de larga duración, todavía es relativamente fácil desmaquillarnos con él. Pero a la que nos hacemos un maquillaje bien potente con todo lo que os he mencionado antes, hay que trabajar y dar bastantes pasadas. Probé dejando actuar el producto en el algodón empapado en contacto con los párpados más tiempo, rondando el minuto, y ahí sí que se lleva mucho más maquillaje. Por eso lo de que lo elimine rápidamente permítanme que lo dude.

¿Repetiría? No.



El High Efficience Cleaner de Hylamide fue una víctima de mi ansia por probar más desmaquillantes en aceite, tipo de desmaquillantes que, después de los bálsamos, son mis favoritos para este fin.


Se trata de un limpiador muy curioso porque no sólo contiene aceite en su composición, sino que consiste en una mezcla de aceites, ésteres y limpiadores compatibles con el agua formando una micro emulsión transparente, de tal manera que su función es exactamente la misma que la de un limpiador oleoso pero actúa como cualquier limpiador al agua.

La marca nos dice que es un limpiador que no necesita del uso de una toalla o muselina para retirarlo, ya que al contacto con el agua emulsiona y se transforma en una leche ligera que se aclara perfectamente sin dejar residuos. Y no digo que no lo haga, que lo hace y muy bien, pero qué queréis que os diga, yo soy un animal de costumbres y a mí me gusta muchísimo retirarlo con mi muselina o, con mi última obsesión, las Näps.

Limpia y desmaquilla la piel a la perfección, no deja ni rastro de maquillaje. Exceptuando el hecho de que llevo una temporada totalmente obsesionada y enamorada de los bálsamos limpiadores, debo decir que este producto de Hylamide se ha convertido contra todo pronóstico en un gran rival del Cleanse Off Oil de M·A·C, mi favorito hasta la fecha para este fin. Lo único que no me gusta es su olor y el dispensador que es la muerte, pero por lo demás me encantó.

¿Repetiría? Sin duda.



Otros dos favoritos de iherb vienen a continuación, en primer lugar el champú hidratante con Argán de Acure Organics:


Que tampoco sé la de botes que llevo gastados de él y que echo mucho de menos, la verdad sea dicha.

Se trata de un champú hidratante, especialmente indicado para cabello seco y castigado o muy castigado. No es de esos champús que dejan la sensación de pelo “limpio”, y con esto me refiero a que el pelo no queda como “crujiente”, sino muy hidratado. No me malinterpretéis: limpiar pues sí que limpia, pero es muy suave y respetuoso y aporta muchísima hidratación al cabello.




Uno de sus puntos fuertes es el aporte en humedad y nutrición al cabello, aspecto que le viene fenomenal a melenas como la mía (deshidratadas, secas y con tendencia descomunal al encrespamiento). Promete dejar el cabello suave y manejable, y lo cumple.



Mi experiencia con este champú ya sabéis que es positiva y que me encanta. Si bien por sí sólo no consigo controlar al 100% mi encrespamiento típico sí que ayuda a conseguir que mi pelo esté un poco más aplacado y que se desenrede con más facilidad.

¿Repetiría? Si pudiera, sí.



El acondicionador de coco de Desert Essence es todo un clásico, ¿quién no lo conoce?


A día de hoy sigue siendo mi acondicionador favorito, ¡y sin siliconas! Deja el pelo hidratado, suave, sedoso Es como una mascarilla hecha acondicionador. Me encanta y raro era el pedido a iherb en el que no lo incluía… I miss it.

¿Repetiría? Por supuesto.



Por último, los polvos sueltos de NARS que me costó la vida acabarlos, y es que traían cantidad para las siete vidas de un gato:


El producto en sí me gustó, no acartonan la piel, sellan el maquillaje sin restar del todo la luminosidad que pueda aportarnos la base (no matifican al 100%). Pero la verdad es que me aburrí de ellos y había temporadas en las que tenía la piel más deshidratada y me veía obligada a aparcarlos porque no me iban del todo bien. Así que entre unas cosas y otras… me han durado lo suyo, y más todavía.

¿Repetiría? Me gustaron mucho en su momento, pero no, prefiero probar cosas nuevas.



Y hasta aquí los terminados por hoy, ¿coincidimos en alguno?



Muchas gracias, como siempre, por vuestras lecturas y comentarios. 


Auxi

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