jueves, 8 de noviembre de 2018

Al País de Nunca Jamás XVII


Hoy os traigo una nueva entrada de la sección de productos que no querría volver a tener ni en mi tocador ni en mi cuarto de baño ni aunque me los regalasen.


En esta ocasión son seis y no hay ninguno de maquillaje, todos son de cuidado facial o corporal.


En primer lugar tenemos la Mousse Limpiadora de Cereza de La Chinata:


Este producto me costó la vida terminarlo, pero lo terminé. No sé si habéis experimentado ese alivio monumental cuando estáis deseando terminar un producto y llega ESE día en que apretáis y no sale más… pues eso.

La terminé porque en sí no es que sea mal producto, pero es que ODIO las limpiadoras en espuma. No es una mousse, es una espuma. Para mí la “mousse” tiene una textura más “contundente”, no es gel pero no llega a ser tan suave como las espumas. Así que La Chinata ya puede cambiarle el nombre porque esto, para mí, no es una mousse.

A destacar que es muy suave y respetuosa con la piel y que además tiene un olor a cerezas muy rico, pero lo siento mucho. No puedo con este tipo de limpiadoras.



El champú de Argán y Naranja Dulce de Andalou Naturals fue un chasco de los más gordos que te puedes pegar en la vida beauty, ya que, en general, la marca Andalou Naturals me gusta muchísimo:


Se supone que es un champú pensado para aportar mucha hidratación al cabello, mejorar la longevidad de los folículos y la circulación sanguínea de la raíz, aportar elasticidad y fuerza y minimizar las puntas abiertas.

Sin embargo, el pelo no me quedaba nada hidratado. Tenía que utilizar acondicionador y mascarilla sí o sí tras su uso para conseguir un pelo medio decente, como usase sólo acondicionador era el horror.



La bruma con protección SPF50 de Delial de Garnier, Sensitive Advanced, la compré el verano pasado para reaplicar la protección solar cómodamente tanto si iba maquillada como si no:


Esta bruma transparente promete que puede utilizarse sobre el maquillaje y no dejar sensación grasa ni pesada. También puede utilizarse sola.

Pues bueno, ya os digo yo que sí deja sensación pesada. Aplicada sola se queda como una película muy incómoda de llevar sobre la piel, pero es el colmo cuando llevaba maquillaje: notaba que se me quedaba como una capa encima del maquillaje que tenía como vida propia, un horror.

Para colmo de los colmos descubrí que me salían granitos con su uso continuado, porque a cabezota no hay quien me gane y yo la utilizaba a diario para poder terminarla pronto. Me di cuenta justo cuando la estaba acabando, así que le queda “un culín” que jamás llegué a terminar.



La leche desmaquillante Douceur de Caudalíe afortunadamente fue una minitalla que ahora mismo no recuerdo de dónde me llegó o comprando qué me la dieron:


Esta leche promete limpiar y desmaquillar el rostro y los ojos, incluso los más sensibles. Está enriquecida con agentes nutritivos y calmantes, y la marca nos dice que dejará la piel limpia, suave y confortable. Fórmula de alta tolerancia, probada dermatológicamente y oftalmológicamente. No comedogénica. Hipoalergénica.

Pues veamos… personalmente os digo que la usé una vez y no más. Para empezar en los ojos me escocía. Pero es que lo que viene siendo desmaquillar el rostro… por lo menos a mí no me arrastraba nada. Hice un primer intento aplicándola sobre un disco de algodón y arrastrando éste sobre el rostro, pero por más pasadas que daba no conseguía sacar un disco totalmente limpio. Así que la apliqué en mis manos, masajeé y luego volví a pasar discos limpios. Tras varios discos usados por fin conseguí quitar el maquillaje, pero ya tenía la piel un tanto “tocada” de tanto arrastre. No soy muy fan de las leches desmaquillantes, pero si desmaquillan no tengo pega ninguna. Pero es que esto no había por dónde cogerlo. Lo siento por la minitalla. Bye bye.



La Protección Silk Hydration de Hawaiian Tropic fue otro de esos palos que te llevas cuando compras un producto con altas expectavivas después de las mil maravillas que has leído sobre él:


Este protector solar promete dejar la piel suave y humectada además de protegerla de los rayos solares. Huele de vicio, eso no se lo voy a negar, el olor me chifló la única vez que lo utilicé. Lo veis más gastado en la foto porque mi marido se empeñó en utilizarlo pero al final desistió y tuvo que darme la razón.

¿En qué me dio la razón? Pues que con esto nos quemábamos. Somos blancos cual leche recién ordeñada. Y no, no nos quemamos a las horas de habernos expuesto, no… Yo noté que me empezaba a quemar a los pocos minutos de la exposición solar, y a mi marido le pasó exactamente lo mismo. Tampoco nos exponemos, nunca, en las horas centrales del día. Fue, más o menos a las 17. Así que ahí se va, a la basura.



La crema de pies de Ziaja… otro fracaso total y absoluto.

El packaging que tiene ahora esta crema no es el mismo. No sé si le habrán cambiado la fórmula, espero por la marca que sí, porque lo que es la fórmula de esta que os enseño… no hace nada de nada.

Promete nutrir e hidratar la piel de los pies. Vale que mis pies son extremadamente secos, pero es que… ¡no notaba absolutamente nada! Y me extrañaba muchísimo porque tardaba en absorberse lo suyo. Quizás es que mis pies necesitan algún producto más específico para el tema de la deshidratación y la sequedad extrema de los talones y esta crema está indicada para acondicionar y suavizar pies “normales” con unas necesidades no tan exigentes. Pero ya os digo que no la acabé, se quedó tirada en algún cajón y un día, haciendo limpieza la descubrí. Casi la tiro, pero recordé mis entradas del país del nunca de los jamases y la guardé.



¿Habéis probado algún producto de los que os enseño hoy? Recordad que esto es mi experiencia personal con ellos y no tienen por qué iros mal o por qué no gustaros a vosotr@s (;



Besos miles y hasta la próxima entrada,



Auxi

4 comentarios:

  1. Que pena lo de la bruma, me apunto varios para descartes.
    Un besito.

    ResponderEliminar
  2. No he probado ninguno pero vista tu experiencia no creo que los pruebe. Un beso

    ResponderEliminar
  3. Tengo curiosidad por la espuma de La Chinata.
    A mí el protector de Delial me resulta ligero, supongo que tiene que ver qué tipod e piel tienes. Igualmente, a mí los protectores solares de Hawaiian disfrutan de mi total confianza, me protegen genial, incluso en momentos isla que es más fácil quemarse, y también soy del club de la cal. Es como todo, no a todas nos va bien lo msimo.
    Besos!

    ResponderEliminar
  4. La bruma solar la usé y me gustaba para cuando no iba maquillada, cuando iba maquillada la de LRP es mucho mejor.
    El solar de Hawaiian también me decepcionó y eso que probé una mini, no entendí tanta fama.

    ¡Un besote!

    ResponderEliminar

Tu comentario es único e irrepetible. ¡Muchas gracias!

Te recuerdo que me reservaré el derecho a eliminar cualquier comentario que incumpla lo indicado en el Aviso Legal y la Política de Privacidad, puedes leer ambos pinchando arriba a la derecha en la columna