miércoles, 25 de abril de 2018

Desmaquillante MeltDown Makeup Remover Cleansing Oil Stick de Urban Decay


Hace ya cosa de un año Urban Decay comenzó a ampliar su línea de productos de cuidado facial añadiendo una serie de productos desmaquillantes de diverso tipo: el Cleansing Oil (que es el que os voy a reseñar en esta entrada), Lip Oil Stick (destinado a retirar labiales fijos) y Dissolving Spray (un desmaquillante en bruma).

Sinceramente no pensaba hacerme con ninguno porque, aunque Urban Decay es una de mis marcas de maquillaje predilectas, a veces acabo bastante cansada y aburrida del acoso y derribo que se extiende por todas las redes sociales cada vez que hay algún lanzamiento. Y esto se traduce en que en lugar de crearme ansia por probarlo todo me produce rechazo y desinterés.




No obstante, hace unos meses me fui de viaje a mi tierra y el tarro del bálsamo de Biotherm se me hacía demasiado grande para viajar, por lo que aproveché un descuento en Sephora y me traje el MeltDown Makeup Remover Cleansing Oil Stick (telita con el nombre del susodicho).




Este curioso desmaquillante (curioso por el formato en barra, sin duda), está pensado para retirar el maquillaje más resistente y tenaz que podamos imaginar, incluso waterproof. Al menos, eso es lo que promete. La marca nos dice que este producto pasa por tres fases: primero la que tiene en el envase en sí, la de aceite sólido, segundo al aplicarlo sobre la piel que se transforma en un aceite más ligero que podemos masajear por la piel para ir fundiendo el maquillaje, y tercero una especie de espuma – leche ligera y blanquecina que se forma al emulsionarlo con agua templada antes de retirarlo todo.




Está formulado con extracto de raíz de cúrcuma, aceite de semillas de girasol y vitamina E entre otros ingredientes, pero ahí os dejo su INCI al completo:




Me ha parecido una combinación de ingredientes bastante buena y respetuosa con la piel, aunque sí contiene perfume, algo a tener en cuenta por las pieles muy sensibles.

El formato en barra es cómodo y práctico a más no poder, es perfecto para viajes (por eso lo compré) ya que no corremos el riesgo de que se nos derrame por accidente y además si viajamos en avión al ser sólido pasará los controles de los aeropuertos sin problemas.

Tiene pinta de cundir mucho, pero de esto aún no os puedo hablar porque la verdad lo he utilizado sólo en tres viajes (ahora quiero darle más “caña” para que no se vaya a estropear) de una media de una semana de duración cada uno. Pero es cierto que con poca cantidad tenemos para todo el rostro.

Su precio es de 24 € los 45 gramos que trae, por lo que espero que sí que cunda porque considero que la relación precio/cantidad es un poquito desorbitada.




El modo de empleo es muy sencillo. Sólo tenemos que masajear el stick directamente sobre la piel (se guarrea un poco el filo del envase al ser blanco, pero también es fácil de limpiar), luego masajeamos con los dedos el aceite que tenemos en el rostro para fundir bien el maquillaje con él. Emulsionamos con agua tibia y seguimos masajeando y ya retiramos. Podemos o enjuagarnos la cara con agua tibia o bien, como hago yo, retirar con una muselina previamente humedecida.

Eso sí, no es apto para los ojos, al menos en el caso de los míos, que son muy sensibles. Y es que en el primer viaje no se me ocurrió otra cosa que extender un poco de este aceite a los ojos porque me había olvidado del bifásico y del agua micelar… Craso error. El aceite formó pegotes en mis pestañas, me entró producto en los ojos y estuve viendo borroso hasta el día siguiente, y lo peor es que me irritó los párpados, se me descamaron y tuve que echar mano durante varios días de Topyalisse (y olvidarme de maquillar los ojos hasta que estuvieron bien, claro). Así que para los ojos no lo recomiendo en absoluto.

En cuanto a su funcionamiento en el rostro no puedo decir más que cosas positivas: se lo lleva todo, todo, todo. Es fulminante, por así decirlo. Normalmente yo hago una especie de triple limpieza con aceite/bálsamo, luego paso un algodoncito con agua micelar y por último me lavo el rostro con un gel al agua. Con algunos aceites u otros bálsamos el algodoncito con agua micelar puede sacar algún pequeño resto de maquillaje. Pero con este stick de Urban Decay, no pasa. Todo lo arrastra.

Como punto extra deciros que me parece muy higiénico ya que no tenemos que tocar el producto con los dedos. Que todo hay que decirlo.

¿Qué opináis? ¿Lo habéis probado? ¡Contadme!



Besos miles y hasta la próxima entrada,



Auxi

7 comentarios:

  1. El formato me parece curioso, la verdad es que no conocía un limpiador de este estilo. Para viajes puede ser muy cómodo. Un beso

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  2. La verdad que suele ser la manera más cómoda de desmaquillarnos y, sobre todo de llevar de viaje sin problemas de ningún tipo.
    Un besito guapa :)

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  3. me parece una pasada este formato! besits!

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  4. No he probado este desmaquillante pero sí el spray de la misma linea.
    Me parece un producto efectivo, si bien me cuesta abandonar la manteca desmaquillante de camomila de TBS. Gracias por contarnos tu experiencia. Un beso

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  5. Me parece un formato muy curioso.
    Un beso, guapa :)

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  6. Umm... me gusta más el formato de banilla.co con su espatulita, jaja.
    La verdad que es un gusto ver que sea tan efectivo pero creo que hay alternativas más económicas e igual de eficaces.

    ¡Un besote!

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  7. Soy fan de los aceites y mantecas y es lo que uso para desmaquillarme, pero este no lo he probado.
    ¡Un beso!

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