lunes, 26 de febrero de 2018

Hablemos de mascarillas: mascarillas MIRLANS


Hace algunos meses me enviaron desde MIRLANS una selección de las nuevas mascarillas que han lanzado al mercado además de diversas muestras de productos pertenecientes a su nueva línea de cuidado facial.

Este año mi relación con las mascarillas se queda en un “seis” bien raspadito, y es que me está costando bastante últimamente encontrar un momento para mimarme. No obstante, me estoy poniendo las pilas de nuevo porque es un hábito que no quiero perder.


Voy a hablaros de las mascarillas ya que de los productos faciales sabéis que no emito juicios basándome sólo en muestras, pero de las mascarillas al ser de un solo uso puedo contaros sus efectos inmediatos.

Empiezo con Black Mask, una mascarilla que hace efecto peel – off para arrastrar impurezas, eliminar puntos negros y proporcionar una limpieza profunda de la piel. La marca nos dice además que tiene un efecto refrescante con el que activamos la circulación sanguínea.


Ninguna de estas mascarillas tiene un INCI fantástico, todo hay que decirlo, pero ésta en concreto es la que menos me gusta de todas en ese sentido. Contiene extractos naturales de arándano, caña de azúcar, naranja y limón, pero también incluye entre sus primeros ingredientes alcohol y fenoxietanol, a tener en cuenta si vuestra piel es muy sensible:


Es de color negro e increíblemente pegajosa, os lo tengo que advertir. Me resultó algo difícil de extender en el rostro: suelo aplicar las mascarillas con brocha, pero ésta tuve que aplicarla con los dedos porque no había manera.

Esta mascarilla la compartí con mi marido porque a él le iba a venir mucho mejor que a mí, así que una tarde nos armamos de valor (porque ponerse una mascarilla, los dos, con dos churumbeles haciendo de las suyas por toda la casa es de héroes, jajajaja) y la probamos. Yo sólo la apliqué en la zona de la nariz, un poco en la barbilla y otro poco en el centro de la frente; básicamente en las zonas de mi rostro donde tengo los poros más dilatados y algunas espinillas. A mi marido, sin embargo, se la apliqué por todo el rostro ya que él tiene la piel grasa y los poros muy dilatados en casi toda la cara (pobre mío).

Hay que aplicarla con el rostro limpio y seco, dejarla secar (en el envase pone 15 minutos, pero nosotros nos guiamos por la sensación en la cara y cuando estuvo seca la retiramos) y luego irla quitando.

Resultado: mi marido encantado, se le quedó el rostro muy limpio, los poros bastante bien y se le fueron muchas espinillas y puntos negros. A mí… no me gustó nada. En la zona de la nariz noté una limpieza profunda, hasta ahí bien. Pero se me agarró de mala forma en la zona de la barbilla y en la frente, lo pasé muy, muy mal para retirarla porque no había forma y acabé con la piel enrojecida e irritada. Tuve que echar mano de mi Drink Up Intensive de Originis.

Contiene 8 mL y un precio de 1,25€. La compraré pero sólo para uso y disfrute de mi chico, que le gustó muchísimo.



La siguiente es una de esas mascarillas que yo me moría por probar ya que nunca me he decidido por una: Bubble Mask. Es decir, esas mascarillas tan curiosas que comienzan a burbujear una vez están aplicadas en el rostro.


Bubble Mask promete arrastrar impurezas, cerrar los poros y dejar la piel llena de dinamismo además de aportar un efecto refrescante.

Aquí os dejo su INCI, el cual no me disgusta tanto como el de Black Mask:


Para aplicarla extenderemos la mascarilla sobre el rostro ligeramente humedecido y la retiraremos al cabo de 5 – 10 minutos. Es de color transparente y textura gel, pero a los 2 – 3 minutos de aplicarla empieza a formar burbujas, la sensación es de cosquilleo y de frescor, sumamente agradable y relajante. Al cabo de ese tiempo, retiramos con agua tibia.

Resultado: noté la piel muy fresca y limpia y sí, con los poros ligeramente más reducidos. No son unos efectos espectaculares, pero digamos que no está mal. Sinceramente esperaba algo más de ella. Debo decir a su favor que no me dejó la piel nada tirante ni incómoda, todo lo contrario.

Contiene también 8 mL y un precio de 1,75 €. Ésta no la compraré porque, aunque no me disgusta en absoluto, no noté grandes cambios en mi piel.



La siguiente mascarilla es de Granada y Ácido Hialurónico y es una mascarilla de tejido. A este tipo de mascarillas yo las llamo coloquialmente las tipo “Hannibal Lecter”. Cosas de mi cerebro.


Está enriquecida con extracto de granada, ácido hialurónico, aloe vera y vitamina E. De hecho su INCI no está mal, no contiene parabenos, ni perfume ni colorantes:


La Mascarilla de Granada y Ácido Hialurónico promete una hidratación profunda al mismo tiempo que ayudará a limpiar, regenerar y mejorar la elasticidad de la piel.

La aplicaremos sobre el rostro limpio y la dejaremos actuar 30 minutos. Pasado este tiempo la retiramos y damos ligeros toques para que se absorban bien los restos de sérum. A destacar que viene muy bien impregnada pero no tanto como para que terminemos con el cuello lleno de sérum, lleva la impregnación perfecta.

A destacar que ajusta muy bien al rostro, hay otras mascarillas que se quedan como “colgando” de la zona de la mandíbula: ésta (y la que os enseño más abajo) se adapta perfectamente. Se me queda un poco pequeña en la zona de los ojos y la boca, motivo por el cual la llevé un poco incómoda, eso sí.

Resultado: de esta mascarilla debo destacar su hidratación. Deja la piel suave, elástica y muy hidratada. Debe ser perfecta para aplicarla en verano después de un día intenso de playa o piscina.

Su precio es de 3,25 € y la compraré sin duda.



He dejado para el final la mascarilla que más me gustó y me sorprendió de todas, la Mascarilla de Colágeno y Ácido Hialurónico:


Está enriquecida con colágeno marino, ácido hialurónico, aloe vera y vitamina E. Promete aportar una hidratación profunda a la vez que ayuda a limpiar, regenerar y mejorar la elasticidad de la piel.

Aquí os dejo su INCI en el que tampoco encontraremos perfumes ni colorantes:


Viene también muy bien impregnada de sérum y es idéntica a la anterior en cuanto al ajuste en el rostro.

Al igual que la de Granada y Pomelo la dejaremos actuar 30 minutos en el rostro limpio y seco.

Resultado: impresionante, no tengo otra palabra. Esta mascarilla me dejó con la boca abierta porque, además de notar la piel increíblemente cómoda, hidratada y suave, me aportó un efecto tensor que duró prácticamente todo el día. Mis arrugas de expresión se habían difuminado muchísimo (no desaparecido, eso sí), especialmente en la zona de la frente, tanto que me costaba un poco adivinarlas en el espejo. Lo comenté por Stories en Instagram e Isa (@nashiel) me sugirió probar a aplicar maquillaje en alguna zona del rostro para ver si lo cuarteaba así que aunque era domingo, llovía a cántaros y no teníamos intención alguna de ir a ningún sitio, me maquillé y esperé a ver resultados. Al final del día sólo se me había cuarteado un poco la zona del entrecejo, el resto del maquillaje estaba en muy buen estado. Eso sí, el efecto tensor deja de notarse a partir de las 3 – 4 horas, pero las arrugas siguieron difuminadas hasta la mañana siguiente, donde ya las tenía como de costumbre.

Es perfecta, perfectísima para aplicar antes de un evento importante, ya que hace un efecto tipo el de las ampollas flash.

Cuesta 3,25 € y la compraré segurísimo para tener en recámara.

¿Habéis probado algo de MIRLANS? ¿Conocéis su nueva línea facial?

Muchas gracias como siempre por seguir al otro lado.

¡Hasta la próxima entrada!



Auxi






5 comentarios:

  1. No sabía que Mirlans tuviera mascarillas.
    Tomo nota de las de Granada y colágeno.
    Un besito.

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  2. Madre mía, puedo imaginarme el dolor que sentiste cuando te quitaste la mascarilla de los poros, porque a veces me pasa con las tirillas de puntos negros y oh dios mio, qué incómodo.
    Un besito guapa :)

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  3. Las mascarillas peel-off negras las tengo en cuarentena: no se hasta que punto son beneficiosas si comparamos puntos negros sacados y piel sana "dañada" al levantarlas. Me ha sorprendido la últimas mascarilla por los efectos que describes. Si es así, sí que vale la pena tenerla en la recamara para usarla en ocasiones especiales (o cuando se quiera, para que engañarnos).

    Hertally's Makeup ~

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  4. La manía de poner alcohol... la verdad que se nota en el punto de la hidratación de que lo lleven a que no. A mi también me cuesta pero voy poniéndome las pilas y sacando mini huecos, que la piel lo nota mucho.

    De las que nos muestras me quedaría con la de granada, siempre me gusta tener alguna "máscara" para los días en que quiero un extra. Y con la de colágeno me has puesto los dientes super largos.

    ¡Un besote!

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  5. estoy alucinada porque me han encantado! besitos mi niña!

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