lunes, 2 de enero de 2017

Retorno a nuestra infancia con Chispas


¡Buenos días y Feliz 2017!



Estrenamos año con una entrada que es quizás una de las que más nostálgica me ha puesto de todas las que llevo redactadas en el blog (estamos ya cerca de las 600!). Y es que las primeras cosas siempre nos marcan. ¿Quién no recuerda su primera colonia?



Si tenéis alrededor de 30 años o más estoy convencida de que recordaréis la colonia Chispas de Dana con cariño y nostalgia.

¿Os sumergís conmigo un ratito en los recuerdos de nuestra infancia?




Chispas fue, para mí y para muchísimas personas de mi generación (imagino que casi todas chicas) mi primer perfume. Recuerdo perfectamente la mañana del día de Reyes en la que recibí mi primer frasco: fue mi primer pasito hacia mi transición de niña pequeña a muchachita. Me sentí mayor e importante: ¡mi propia colonia, un frasco para mí como los que tenía mi madre en su tocador pero que yo sí podía utilizar! Me acompañó muchos años y a esa primera botella le siguieron muchas más, hasta que crecí del todo y la cambié por perfumes de “más mujer” como le dije a mi madre. Pero, ay, mi Chispas adorada… cuántos años siéndote fiel, ese frescor y ese aroma tan especiales y tan sencillos a la vez. La frescura de la niñez en un frasco.




Es una colonia infantil, sin ninguna duda. Pero con un olor tan fresco, juvenil y descarado que… ¿por qué no utilizarla un adulto? Es la típica fragancia con la que inevitablemente te sientes bien y cómoda casi al instante, ese aroma a limpio me acompañó tantos años de mi vida que ahora lo recuerdo y se me saltan las lágrimas. Tantos recuerdos, tanta vida por delante para cumplir mis sueños… esa chiquilla ya no está, estoy yo… Cumpliendo sueños, no los de mi infancia pero sí otros. Y Chispas volvió para acompañarme otro pedacito de mi camino.

Leí por algunos artículos que había vuelto a la circulación y un día, emocionadísima yo, se lo conté a mi marido. Él, que es experto en encontrar regalos imposibles o dificilísimos (se los toma como un reto y parece que disfruta con ello), se buscó la vida y encontró a mi adorada Chispas. Y es que no hace mucho la fábrica Dana, después de pasar por ciertas dificultades, se ha relanzado y ha vuelto a traernos a Chispas.




Recuerdo que me regaló este frasco por mayo, aún estaba embarazada de mi segundo bebé, y mi cara cuando vi mi frasco de Chispas seguro que fue un poema. ¡No sabéis la de sensaciones que experimenté y la de pensamientos que cruzaron por mi mente en sólo un par de segundos! Según mi marido era la cara de una niña la mañana de los Reyes Magos y creo que se arrepintió de no haberme echado una foto. Estaba emocionadísima.

La pregunta del millón… ¿huele igual que la Chispas de hace 30 años? No tengo esa Chispas para compararos, pero sí que huele igual, o casi igual, al aroma que guardo en mi memoria. Y con eso me conformo.

Personalmente prefería el frasco de antes… pero imagino que se habrá convertido en una reliquia la botellita vintage con su estrella en el tapón y sus dibujos en la etiqueta. Ahora es un vaporizador, mucho más práctico por supuesto, pero… ¿y el encanto que tenía el frasco antiguo?




Me costó lo mío pero le sonsaqué a mi marido de dónde la había sacado y me lo confesó finalmente: la compró en Perfumerías Laguna pero la tuvo encargada durante meses hasta que finalmente llegó. Suele estar agotada con bastante frecuencia pero imagino (creo que no me equivoco) que la reponen de forma habitual.

Me parece fantástico que hayan vuelto a lanzar esta colonia infantil (o no tan infantil), y espero que Dana resurja nuevamente, ¡hay que apoyar a las empresas españolas!

Querida Chispas: gracias por volver a mi vida y recordarme a la niña que fui y que soy.




¿No es un regalo perfecto para sorprender el día de Reyes? Porque a mí me sorprendió y no sabéis cuánto. Tengo puesto un aviso para cuando vuelva a estar en stock, me encantaría regalársela a una de mis mejores amigas que también la utilizaba cuando era una niña.

Para terminar os dejo el anuncio de Chispas que vimos muchas de nosotras en televisión:




¡Espero que os haya gustado esta entrada tanto como a mí redactarla!

Besos miles y gracias por seguir siempre al otro lado,

Auxi

2 comentarios:

  1. ¡Ay madre! yo también la usaba, ni se cuantos frascos y si la viera en alguna perfumería no dudaría, para el peque cae fijo en un tiempo pero se la robaré en algún uso.

    ¡Un besote!

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    Respuestas
    1. Es tan fresquita y tan dulce... me transporta a esos días de infancia libres de preocupaciones y obligaciones.
      Un beso fuerte :*

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